PERSEO CON LA CABEZA DE MEDUSA

Perseo con la cabeza de Medusa, también denominada el Perseo de Cellini, es una escultura realizada en bronce por Benvenuto Cellini. Es considerada una de las obras cumbre de la escultura manierista italiana y una de las estatuas más famosas de la Piazza della Signoria en Florencia, Italia.

La escultura es conformada por dos cuerpos humanos: un hombre de pie sobre un cuerpo femenino sin cabeza. El hombre se encuentra desnudo, tiene el cabello rizado y corto. Lleva una casco con alas sobre la cabeza. Su rostro enfadado, mantiene una dirección recta hacia al suelo, de modo que el espectador situado ante ella puede observar su cara. Su mano derecha porta una espada larga, mientras que la mano izquierda porta en lo alto la cabeza de la mujer que derrama sangre por el cuello.

El cuerpo femenino, se encuentra desnudo y acostado con una posición contorsionada. Su ropa se encuentra debajo, entre su cuerpo y una superficie plana. Y de su torso también mana sangre. La escultura representa a Perseo y Medusa; Perseo la acaba de decapitar con la espada que empuña en la mano derecha, mientras que con la mano izquierda sostiene triunfante la cabeza de la Gorgona tomada por su cabellera.

En la nuca de la estatua se puede observar un autorretrato de Cellini. El casco forma las cejas, la nariz y la forma de la cara, mientras que el pelo de la nuca de Perseo es la barba de Cellini. El rostro de Medusa fue construido a partir del modelo del rostro de uno de los aprendices del autor

La escultura es una representación del mito griego, donde Polidectes quería deshacerse de Perseo para seducir a su madre, Dánae. Así que un día le explicó que las Gorgonas eran horrendas y monstruosas, sobre todo Medusa. Polidectes ordenó a Perseo que fuera en busca de Medusa y que le cortara la cabeza, y así obedeció Perseo. Se fue de Grecia hasta Sicilia, donde dos hadas le dieron un espejo con el que se protegería de la imagen de Medusa, una espada para cortar su cabeza, un saco para guardarla, unas sandalias aladas para que pudiera volar y un casco que lo hiciera invisible al usarlo. Al cumplir su mandato, de la sangre de Medusa nació un Pegaso en el que se fue volando.

La escultura está realizada en bronce fundido a la cera perdida, una técnica sobre la que Cellini tuvo que realizar varios ensayos y bocetos preparatorios que todavía se conservan. El escultor creó su primer boceto en tierra y fue terminado con un grosor de alrededor de un dedo y, tras ser cocido, aplicó la cera. Ahuecó la escultura para que fuera más ligera y se vació su contenido interior, perforando los costados, hombros y piernas.

Los agujeros que quedaron tras haber terminado toda la capa de cera, los redujo de nuevo hasta dejarles la abertura deseada a cada orificio. Posteriormente sobre la cera colocó barro y después tres capas de tierra para fundirla por fin. Colocó respiraderos para dejar salir la cera y un orificio en la parte superior, por donde vertió el bronce derretido. Después repasó la pieza con un cincel para marcar los detalles. El resultado final de este Perseo supone un logro de la escultura en bronce. Su inauguración fue en la Loggia della Signoria, donde sigue colocada en la actualidad.

Directamente relacionada con el tema de la escultura vecina Judith y Holofernes, de Donatello, que en realidad difiere profundamente de las obras de comienzos del Renacimiento, son adheridas al titanismo típico del período manierista, cuando los escultores imitaron las grandes obras de Miguel Ángel.

Es considerada una de las obras del estilo manierista en Italia, principalmente por ser una escultura que representa contorsiones corporales. El manierismo, comenzado desde el Renacimiento, ya daba elementos propios del estilo que se conformó propiamente en el siglo XVI. Se distingue por que representaba contorsiones corpóreas, expresión y psicología. El manierismo fue un estilo para cortesanos y sofisticados, manifiestamente ingenioso y muy alejado de la natural sencillez.

Su inauguración fue en la Loggia della Signoria, donde sigue colocada en la actualidad. Junto al Perseo se encuentra la escultura Rapto de las Sabinas, de Giambologna. Además de pertenecer a un mismo espacio geográfico, se asimilan por utilizar el estilo manierista al representar la contorsión con cuerpos desnudos, e incluso la elaboración de ambas parten de mitos de la Antigüedad Clásica. A unos veinte metros de la Loggia della Signoria, se encuentra la Piazza della Signoria, donde fueron colocadas algunas esculturas como el Monumento Ecuestre de Cosme I Medici (1594), obra también de Giambologna, Neptuno (1563-75) de Bartolomeo Ammannati, Judith y Holofernes (copia) de Donatello (1455-60), el David (copia) de Miguel Ángel (1504) y Hércules y Caco de Baccio Bandinelli (1533).

Al contrario que su pedestal, la estatua que se observa en la actualidad es la original, que solo fue trasladada en 1998 para realizarle una profunda limpieza y restauración.

La escultura de Perseo fue encargada por Cosme I después de su toma de posesión como duque de la ciudad; fue realizada entre 1545 y 1554. Desde antes de la restauración de los Médicis en 1512, algunos miembros de la familia habían usado el retrato para establecer vínculos históricos con el pasado que justificaran su poder presente. Cosme I repitió su imagen como forma de propaganda para que otorgaran credibilidad a su posición como gobernante, según John T. Paoletti.

El conjunto de obras encargadas por los Médicis tiene presente una temática similar, en su mayoría son obras realizadas a partir de los mitos Antiguos. Como, Erwin Panofsky menciona, la recuperación de mitos por el arte no es algo propio del Renacimiento, de hecho ya eran recuperados durante la Antigüedad Clásica. Sin embargo, durante la edad media la representación de deidades Antiguas se aminoro, debido a que la religión antigua ya no era practicada en plena edad media.

Sin embargo Panofsky advierte que el movimiento renacentista presente desde el siglo IV retomó estilos y temáticas ocupados durante la antigüedad. Algunos artistas retomaron algunas esculturas Antiguas para presentar discursos teológicos, sustituyeron personajes antiguos por personajes cristianos y al final, la obra emitía un discurso totalmente distinto del que emitía la escultura inicial.

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